miércoles, 27 de noviembre de 2013

Periodismo mono


Mono enfurecido, tirando cuchilladas al aire. La espuma le sale por la boca y tiene los ojos inyectados de furia. El periodista pregunta: qué le recomienda al mono?

Arde un edificio, la gente huye tratando de salvar sus pertenencias. El periodista se le acerca al bombero y le pregunta: cómo hacemos para que la gente vuelva con los dólares?


Imágenes. Amigos economistas que se toman en serio algunas preguntas.

  • El mejor paquete de medidas puede fracasar si se anuncia mal.
  • Cualquier medida se puede malinterpretar. O mal implementar.
  • Es la confianza, estúpidos.

Si bien es cierto que el gran problema de nuestro país hoy es el desbocado déficit fiscal, ponerse a hurgar en el profundo bolso del Estado es bastante complicado. Debe haber un mar de ineficiencias, políticas equivocadas, y agujeros negros por donde sale la plata al divino botón.

Debe haber un montón de gente que no puede invertir por mil razones.


Y gente pesando bolsos de dinero.

Estamos frente a un gobierno que viene haciendo las cosas mal desde hace más de diez años, que ha precarizado la estructura que necesita un país en todos los sentidos, que ha malgastado tantos años de crecimiento a tasas chinas. Que espanta inversiones. Que empobrece a sus habitantes. Y que les cobra impuestos siderales a cambio de nada.

Volvemos al periodista, al micrófono, a devolver la gentileza de quien entrevista, y da un espacio. Volvemos al punto de valorar el espacio.

Se debe explicar cuál es la situación, señalar al incendio, al mono, advertir que nos estamos haciendo las preguntas equivocadas. Con todo el amor, la paciencia y la buena educación que podamos abarajar en ese momento.

Por favor.